Santander 1869. Las guerras por mantener las colonias tienen en vilo al país. Habéis sido llamados a filas y como gran parte de la población, no tenéis recursos para eludir ir a la guerra. Tampoco tenéis mucho tiempo, pues al alba seréis reclutados por el Ejército.
¿Cómo conseguiréis escapar de tan oscuro futuro?

PARA LOS QUE QUIEREN SABER MÁS…

1869, Santander es una pequeña ciudad que se halla en uno de sus mejores momentos por el comercio marítimo con las colonias de ultramar y los principales puertos de Europa, transportando las harinas de Castilla y a los emigrantes niños, futuros indianos, que marchan a hacer las Américas tentados por un futuro mejor.
Por el día la pequeña ciudad vive en torno al puerto, donde constantemente llegan y salen carros transportando las mercancías, y jóvenes de familias pudientes aguardan la salida de vapores correos que les llevarán a La Habana.

Pero junto a la grandeza y suntuosidad de los barcos transatlánticos, convive la cara oscura de la emigración maldita de los desposeídos, quienes con sus últimos ahorros pagan los pasajes, casi siempre sin retorno, a la tierra prometida.
Muchos lo hacen de manera clandestina a través del puerto con una identidad falsa o embarcando a hurtadillas en alta mar.
Huyen del hambre y la miseria, y de un servicio militar de varios años que en este siglo de numerosos conflictos bélicos implica ir a la guerra.
Muchos jóvenes prefieren desertar para evitar ser reclutados, poniendo su futuro en manos de mafias locales que les dirigen al puerto a embarcar en los buques más convenientes, proporcionándoles pasajes y documentación falsos para abandonar el país hacia Ultramar…