Un escape room o sala de escape es un juego de aventura físico y mental. En el que un grupo de personas, siguiendo un argumento imaginario, se introducen en una habitación ambientada en una temática, en la que aparentemente no hay salida.

Tienen que descubrir cómo escapar siguiendo el hilo conductor de una historia. Esta les llevará a encontrar, analizar y resolver, diferentes pistas y acertijos que irán encontrando en la habitación.

Todo ello dentro de un tiempo límite que suele ser de 60 minutos.

Pero no estarán solos. Durante la actividad, una persona visualizará el desarrollo del juego desde el exterior a través de cámaras, y enviará mensajes de ayuda a los jugadores que lo soliciten.